dissabte, 15 de març del 2014

En la cuarta unidad de programación trabajamos el texto instructivo, y leímos las instrucciones para subir una escalera de Julio Cortázar. A partir de ahí, escribimos individualmente las instrucciones de una actividad diaria basándonos en el texto de Cortázar.


¿CÓMO LAVARSE LA CARA?


        Parece muy sencillo, pero tiene su dificultad.
Primeramente tienes que despertarte de un profundo sueño que te ha acompañado durante toda la noche. Cuando ya hayas conseguido bajar de la cama tienes que poner una pierna delante de la otra avanzando hacia el baño.
Cuando nos encontremos delante de la pica nos tenemos que despejar la cara: tienes que separar los brazos del torso y acercarlos al tirador del mueble abriéndolo; coges una diadema, te la pones alrededor del cuello, la coges con los dedos índice y pulgar y la tiras hacia arriba de forma que el pelo quede hacia atrás. Seguidamente, abres el grifo cogiendo la manivela y levantándola hacia arriba hasta que salga el agua. A continuación, ponemos la mano izquierda en forma de cuenco y ponemos el jabón en poca cantidad. Después tienes que juntar las dos manos y hacer que se rocen la una con la otra hacia delante y hacia atrás; una vez conseguido esto, las separamos  y nos las acercamos a la cara mientras cerramos los ojos con fuerza para que el jabón no nos entre en ellos. Una vez las manos están tocando la cara, las llevamos a todos los rincones para eliminar esa suciedad no deseada. Cuando ya nos la hemos enjabonado volvemos a poner las manos en forma de cuenco y las llenamos de agua, nos la vamos tirando con fuerza en la cara hasta eliminar rodos los restos de jabón.
Finalmente, con una toalla nos la secamos dándonos pequeños golpecitos.

dissabte, 1 de març del 2014

En una de las unidades de programación trabajamos el texto expositivo y para consolidar los conocimientos tuvimos que escribir una redacción sobre la resiliencia, una capacidad humana.


LA RESILIENCIA


        La resiliencia es la capacidad humana para sobreponerse a ciertos problemas que pueden afectar a la autoestima, pueden aportar sentimientos de tristeza y nos pueden quitar las ganas de hacer cosas como divertirnos, por ejemplo.
Las causas no tienen por qué ser necesariamente hechos de mucha gravedad. Un suceso puede afectar más o menos dependiendo de la persona a la que le ocurra. Si le afecta de forma relevante es que esa persona no es muy resiliente y si le afecta menos, es posible que lo sea más. Probablemente una persona que inicialmente no tenía mucha resiliencia la próxima vez, en el momento que deba superar un problema, no se rinda e intente sobreponerse al máximo, es decir, en vez de pensar que las piedras que se le ponían en medio son enormes, decidirá apartarlas a un lado y seguir con confianza su camino; eso significaría que ha adquirido resiliencia, ya que no es algo que se tenga o no, sino que se adquiere con los años y las malas experiencias.
No tiene nada que ver con la apariencia de las personas, porque pueden aparentar felicidad y sentir una tristeza o preocupación profundas.
Yo no me considero una persona muy resiliente porque cualquier frustración me afecta mucho y me cuesta un montón dar el paso e intentar olvidarlo, aunque al final lo doy.