¿CÓMO LAVARSE LA CARA?
Parece muy sencillo, pero
tiene su dificultad.
Primeramente tienes que
despertarte de un profundo sueño que te ha acompañado durante toda la noche.
Cuando ya hayas conseguido bajar de la cama tienes que poner una pierna delante
de la otra avanzando hacia el baño.
Cuando nos encontremos
delante de la pica nos tenemos que despejar la cara: tienes que separar los
brazos del torso y acercarlos al tirador del mueble abriéndolo; coges una
diadema, te la pones alrededor del cuello, la coges con los dedos índice y
pulgar y la tiras hacia arriba de forma que el pelo quede hacia atrás.
Seguidamente, abres el grifo cogiendo la manivela y levantándola hacia arriba
hasta que salga el agua. A continuación, ponemos la mano izquierda en forma de
cuenco y ponemos el jabón en poca cantidad. Después tienes que juntar las dos
manos y hacer que se rocen la una con la otra hacia delante y hacia atrás; una
vez conseguido esto, las separamos y nos
las acercamos a la cara mientras cerramos los ojos con fuerza para que el jabón
no nos entre en ellos. Una vez las manos están tocando la cara, las llevamos a
todos los rincones para eliminar esa suciedad no deseada. Cuando ya nos la
hemos enjabonado volvemos a poner las manos en forma de cuenco y las llenamos
de agua, nos la vamos tirando con fuerza en la cara hasta eliminar rodos los
restos de jabón.
Finalmente, con una toalla
nos la secamos dándonos pequeños golpecitos.